Imaginense trabajar asi :O
Ángel Jiménez de Luis, editor del Gadgetoblog del Diario El Mundo,
fue de visita a las oficinas de Google en Zurich (Suiza) y
regresó con una serie de fotos que despiertan la más terrible
envidia de las envidias.
El tobogán conecta la zona de oficinas de la primera planta
con la cafetería y el gimnasio. Para bajar a comer no hay
que esperar al ascensor. A los recién llegados se les hace
bajar por él para su presentación en sociedad. Tienen que
llevar, también, un ridículo sombrero de colores durante unas
horas.
La cafetería sirve desayuno, comida y cena preparados por
cocineros contratados exclusivamente para el edificio.
Hay comida para vegetarianos, dos platos principales,
un buffet de ensaladas y toda la comida se intenta hacer
con ingredientes locales.
Los niños son bienvenidos y tampoco es extraño que los
‘Googlers’ vayan al trabajo acompañados de su mascota.
No hay guardería -aunque toda la oficina puede parecerlo,
en ocasiones- pero sí una sala especial para cambiar a los bebés.
La buena comida gratis y el picoteo entre horas siempre
hacen ganar a los recién llegados unos kilitos -se les
conoce popularmente como ‘los siete de Google’-.
El gimnasio de la planta baja es el lugar donde quemarlos.
Por supuesto, es gratis.
La sala de masaje es casi un santuario. Los sillones
vibradores son gratuitos. Los que da el masajista
hay que pagarlos, pero están subvencionados y son
muy económicos. La compañía regala bonos de masaje,
además, en fechas señaladas.
En cada planta hay al menos dos áreas de descanso
con comida y bebida -por supuesto, gratis-. Refrescos,
zumos y café, mucho café, pero también cereales,
chocolates, helado, patatas fritas, fruta y una amplia
selección de snacks saludables que intentan compensar
el exceso de carbohidratos.
Cada uno administra su tiempo y su trabajo como quiere.
No hay horarios y en los descansos se puede jugar una
partida al Guitar Hero, el billar o un juego de mesa.
Los plazos de entrega y desarrollo, eso sí, hay que cumplirlos.
Esta barra, similar a la de las estaciones de bomberos,
conecta la segunda planta con la sala de juegos. No
hay que esperar al ascensor para divertirse unos minutos.
El espacio de trabajo es pequeño pero las áreas de
reunión son muy amplias y temáticas. Esta cabina
es de un auténtico teleférico y está situada en una
planta decorada con fotos y objetos que recuerdan
a una estación de esquí en los Alpes
A estas alturas debe estar preguntándose si en
Google realmente se trabaja. Esta es un área de
oficina convencional. Dos pantallas es el estándar
-ahorra tiempo y aumenta la productividad- y
los puestos se escogen libremente. No es raro que
los ‘Googlers’ cambien de sitio de trabajo con frecuencia.
El servicio técnico está en un área del edificio
decorada con ambiente hawaiano. Aquí se puede
venir a buscar un cable o arreglar un portátil que
falla. Las zonas de esparcimiento están repartidas
por todo el edificio para que los ‘Googlers’ caminen
y se vean las caras.
Las áreas de trabajo son siempre abiertas. Para tener
privacidad durante una llamada hay que ‘encerrarse’
en una de las múltiples cabinas repartidas por el edificio.
Todas las paredes del edificio tienen pizarras porque
nunca se sabe en qué momento puede surgir una
buena idea.
El salón de agua es una zona de paz y relajación en
el edificio. Hay sillones de masaje y la iluminación
es mínima. Es el lugar idóneo para echarse una
siesta o descansar antes de una reunión.
Por supuesto, está prohibido utilizar el teléfono móvil
o el ordenador portátil. La única actividad posible,
además de descansar, es mirar los peces tropicales
de los acuarios de la pared.
Las salas de reuniones del edificio tienen nombres
sacados de series de televisión y películas famosas.
Estos iglúes están en el área de la Guerra de las Galaxias
y son auténticos refugios que han sido utilizados en
misiones científicas en la Antártida.
Google es más que una oficina. Los trabajadores quedan
en la sede para realizar actividades conjuntas y
fiestas de forma periódica y no es raro encontrar
grupos para prácticamente cualquier actividad o
deporte, desde ciclismo hasta esquí alpino. Además
del famoso 20% del tiempo de trabajo que cada uno
puede dedicar a proyectos personales hay un 10%
de libre disposición absoluta.
Los trabajadores pasan sólo una fracción de su
tiempo en la mesa de trabajo. A menudo trabajan
con el portátil en las zonas de descanso, en pequeños
grupos. Esto favorece la creatividad y la sociabilidad.
La biblioteca es una de las salas más sorprendentes
del edificio y la que mejores vistas tiene. Un área de
descanso con una inmensa cocina y una chimenea ‘virtual’.
Todo el mobiliario es reciclado o proviene de tiendas
de segunda mano.
(fuente: http://vagos.es/showthread.php?p=2491084 )
Ángel Jiménez de Luis, editor del Gadgetoblog del Diario El Mundo,
fue de visita a las oficinas de Google en Zurich (Suiza) y
regresó con una serie de fotos que despiertan la más terrible
envidia de las envidias.
El tobogán conecta la zona de oficinas de la primera planta
con la cafetería y el gimnasio. Para bajar a comer no hay
que esperar al ascensor. A los recién llegados se les hace
bajar por él para su presentación en sociedad. Tienen que
llevar, también, un ridículo sombrero de colores durante unas
horas.
La cafetería sirve desayuno, comida y cena preparados por
cocineros contratados exclusivamente para el edificio.
Hay comida para vegetarianos, dos platos principales,
un buffet de ensaladas y toda la comida se intenta hacer
con ingredientes locales.
Los niños son bienvenidos y tampoco es extraño que los
‘Googlers’ vayan al trabajo acompañados de su mascota.
No hay guardería -aunque toda la oficina puede parecerlo,
en ocasiones- pero sí una sala especial para cambiar a los bebés.
La buena comida gratis y el picoteo entre horas siempre
hacen ganar a los recién llegados unos kilitos -se les
conoce popularmente como ‘los siete de Google’-.
El gimnasio de la planta baja es el lugar donde quemarlos.
Por supuesto, es gratis.
La sala de masaje es casi un santuario. Los sillones
vibradores son gratuitos. Los que da el masajista
hay que pagarlos, pero están subvencionados y son
muy económicos. La compañía regala bonos de masaje,
además, en fechas señaladas.
En cada planta hay al menos dos áreas de descanso
con comida y bebida -por supuesto, gratis-. Refrescos,
zumos y café, mucho café, pero también cereales,
chocolates, helado, patatas fritas, fruta y una amplia
selección de snacks saludables que intentan compensar
el exceso de carbohidratos.
Cada uno administra su tiempo y su trabajo como quiere.
No hay horarios y en los descansos se puede jugar una
partida al Guitar Hero, el billar o un juego de mesa.
Los plazos de entrega y desarrollo, eso sí, hay que cumplirlos.
Esta barra, similar a la de las estaciones de bomberos,
conecta la segunda planta con la sala de juegos. No
hay que esperar al ascensor para divertirse unos minutos.
El espacio de trabajo es pequeño pero las áreas de
reunión son muy amplias y temáticas. Esta cabina
es de un auténtico teleférico y está situada en una
planta decorada con fotos y objetos que recuerdan
a una estación de esquí en los Alpes
A estas alturas debe estar preguntándose si en
Google realmente se trabaja. Esta es un área de
oficina convencional. Dos pantallas es el estándar
-ahorra tiempo y aumenta la productividad- y
los puestos se escogen libremente. No es raro que
los ‘Googlers’ cambien de sitio de trabajo con frecuencia.
El servicio técnico está en un área del edificio
decorada con ambiente hawaiano. Aquí se puede
venir a buscar un cable o arreglar un portátil que
falla. Las zonas de esparcimiento están repartidas
por todo el edificio para que los ‘Googlers’ caminen
y se vean las caras.
Las áreas de trabajo son siempre abiertas. Para tener
privacidad durante una llamada hay que ‘encerrarse’
en una de las múltiples cabinas repartidas por el edificio.
Todas las paredes del edificio tienen pizarras porque
nunca se sabe en qué momento puede surgir una
buena idea.
El salón de agua es una zona de paz y relajación en
el edificio. Hay sillones de masaje y la iluminación
es mínima. Es el lugar idóneo para echarse una
siesta o descansar antes de una reunión.
Por supuesto, está prohibido utilizar el teléfono móvil
o el ordenador portátil. La única actividad posible,
además de descansar, es mirar los peces tropicales
de los acuarios de la pared.
Las salas de reuniones del edificio tienen nombres
sacados de series de televisión y películas famosas.
Estos iglúes están en el área de la Guerra de las Galaxias
y son auténticos refugios que han sido utilizados en
misiones científicas en la Antártida.
Google es más que una oficina. Los trabajadores quedan
en la sede para realizar actividades conjuntas y
fiestas de forma periódica y no es raro encontrar
grupos para prácticamente cualquier actividad o
deporte, desde ciclismo hasta esquí alpino. Además
del famoso 20% del tiempo de trabajo que cada uno
puede dedicar a proyectos personales hay un 10%
de libre disposición absoluta.
Los trabajadores pasan sólo una fracción de su
tiempo en la mesa de trabajo. A menudo trabajan
con el portátil en las zonas de descanso, en pequeños
grupos. Esto favorece la creatividad y la sociabilidad.
La biblioteca es una de las salas más sorprendentes
del edificio y la que mejores vistas tiene. Un área de
descanso con una inmensa cocina y una chimenea ‘virtual’.
Todo el mobiliario es reciclado o proviene de tiendas
de segunda mano.
(fuente: http://vagos.es/showthread.php?p=2491084 )
