A la hora de escribir para internet, lo primero que tenemos que pensar es que estamos escribiendo para los buscadores. Los buscadores no son toda la web, pero si nuestro objetivo es escribir para recibir visitas, dependemos totalmente de ellos.
Pero no solo se trata de aplicar bien las técnicas SEO. Nuestro objetivo es sacar el máximo rendimiento de los buscadores. Este objetivo consta de los siguientes puntos:
Que Google sepa exactamente de qué trata nuestro texto, independientemente de qué ranking le asigne.
Posicionar el tema del artículo (palabra clave) lo más arriba posible de los resultados de búsqueda.
Cubrir todo el espectro del long tail con búsquedas de términos similares.
Ser estables en los rankings, que los buscadores piensen que el contenido es útil y de calidad (independientemente de si lo es o no).
El concepto más difícil de asimilar es el de escribir para los buscadores, sin importar si el contenido es bueno para un humano o no. Ésto es precisamente lo que tenemos que digerir. Evidentemente, si el contenido no es útil para un usuario, Google (los buscadores) también lo rechazarán. El objetivo de los buscadores es imitar el comportamiento del usuario para mejorar la calidad de sus resultados, pero lo que define el ranking de resultados sigue siendo una máquina (en este caso una fórmula matemática).
Por eso, a la hora de escribir debemos tener en cuenta al humano y al algoritmo. Escribir para el humano nos resulta fácil, no tanto para el buscador. No se trata de seguir a rajatabla una normas, sino de adquirir el hábito de pensar automáticamente en el efecto que nuestro texto tendrá en el buscador.
Para esto tenemos algunos pasos a seguir:
Pero no solo se trata de aplicar bien las técnicas SEO. Nuestro objetivo es sacar el máximo rendimiento de los buscadores. Este objetivo consta de los siguientes puntos:
Que Google sepa exactamente de qué trata nuestro texto, independientemente de qué ranking le asigne.
Posicionar el tema del artículo (palabra clave) lo más arriba posible de los resultados de búsqueda.
Cubrir todo el espectro del long tail con búsquedas de términos similares.
Ser estables en los rankings, que los buscadores piensen que el contenido es útil y de calidad (independientemente de si lo es o no).
El concepto más difícil de asimilar es el de escribir para los buscadores, sin importar si el contenido es bueno para un humano o no. Ésto es precisamente lo que tenemos que digerir. Evidentemente, si el contenido no es útil para un usuario, Google (los buscadores) también lo rechazarán. El objetivo de los buscadores es imitar el comportamiento del usuario para mejorar la calidad de sus resultados, pero lo que define el ranking de resultados sigue siendo una máquina (en este caso una fórmula matemática).
Por eso, a la hora de escribir debemos tener en cuenta al humano y al algoritmo. Escribir para el humano nos resulta fácil, no tanto para el buscador. No se trata de seguir a rajatabla una normas, sino de adquirir el hábito de pensar automáticamente en el efecto que nuestro texto tendrá en el buscador.
Para esto tenemos algunos pasos a seguir:
