Un doctor recién graduado es enviado a trabajar al pueblo más apartado del país. Después de 3 meses, se da cuenta que no existen mujeres en el pueblo; urgido de sexo, le pregunta con pena a uno de sus pacientes:
-"Oiga amigo, veo que aquí no hay mujeres, ¿cómo le hacen para coger aquí?
-¡Ah!, pues muy fácil doctor, como aquí en el pueblo somos puros hombres, todos los domingos vamos al río.
El domingo siguiente, el doctor va al río. Pero cual es su sorpresa al ver una fila larguísima de más de 1 kilómetro. El pobre había llegado tarde. Los hombres, al ver que el último en la fila era el doctor, empiezan a murmurar: "Oye, es el doctor, déjenlo pasar", y todos ceden su lugar al doctor hasta que llega hasta abajo. Ahí, lo que ve es ¡Un burro en el río! El pobre doctor piensa: Pobres hombres, hasta donde llegan por un poco de sexo. Queriendo regresarse sin coger, siente las miradas de todos y se siente comprometido pues todos le cedieron su lugar; y ni modo, decide cogerse al burro. Después de 15 minutos, el doctor está dale y dale al burro y hasta besitos y caricias le daba en el lomo al burro; todos lo miran con asombro, murmuran y se miran entre sí, hasta que uno de los hombres se le acerca al doctor y le dice:
-¿Todavía le falta mucho doctor? El doctor dice:
-No, ya casi acabo, ¿Por qué?
-Es que este burro es el que nos cruza el río, al otro lado están todas las mujeres.
-"Oiga amigo, veo que aquí no hay mujeres, ¿cómo le hacen para coger aquí?
-¡Ah!, pues muy fácil doctor, como aquí en el pueblo somos puros hombres, todos los domingos vamos al río.
El domingo siguiente, el doctor va al río. Pero cual es su sorpresa al ver una fila larguísima de más de 1 kilómetro. El pobre había llegado tarde. Los hombres, al ver que el último en la fila era el doctor, empiezan a murmurar: "Oye, es el doctor, déjenlo pasar", y todos ceden su lugar al doctor hasta que llega hasta abajo. Ahí, lo que ve es ¡Un burro en el río! El pobre doctor piensa: Pobres hombres, hasta donde llegan por un poco de sexo. Queriendo regresarse sin coger, siente las miradas de todos y se siente comprometido pues todos le cedieron su lugar; y ni modo, decide cogerse al burro. Después de 15 minutos, el doctor está dale y dale al burro y hasta besitos y caricias le daba en el lomo al burro; todos lo miran con asombro, murmuran y se miran entre sí, hasta que uno de los hombres se le acerca al doctor y le dice:
-¿Todavía le falta mucho doctor? El doctor dice:
-No, ya casi acabo, ¿Por qué?
-Es que este burro es el que nos cruza el río, al otro lado están todas las mujeres.
