Hola que tal te parece la tecnologia que tenemos hoy dia en Colombia
Tecnologia en Colombia
Desde hace años, el campo de la ciencia y la tecnología me apasionan. Estoy convencido de que un país que renuncia a crear conocimiento, renuncia irremediablemente a desarrollarse y a alimentar generaciones pacíficas.
Por esa razón hemos creado un espacio dentro de las redes sociales dedicado a que pensemos sobre el uso, impacto y aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como uno de los vehículos para contribuir en el desarrollo autosostenible del país.
Ese, por supuesto, debe ser un ejercicio permanente y masivo. Cada vez más hay que apostarle a la construcción social del conocimiento, como un camino para que no nos digan qué hacer, sino como una oportunidad para entre todos señalar caminos. Nos hemos mal acostumbrado a recibir las tecnologías sin que haya transferencia de conocimiento, sin que hagamos más que desampacar equipos importados.
Si Colombia quiere avanzar debe pensar en producir su propio conocimiento y si viene de afuera, éste debe ser incorporado teniendo en cuenta las particularidades del entorno, las necesidades locales y las posibilidades de intervenir esas tecnologías para mejoramientos continuos.
En ese sentido –con el nuevo espacio en Facebook llamado ‘Pensar la Tecnología en Colombia‘, creado el pasado viernes 13 (y aún así tengo buenos presentimientos…) a las cinco de la tarde– esperamos tener un diálogo transdisciplinar con distintos actores, con diversas sensibilidades.
Así mismo, la idea es que si usted tiene ideas que proponer, investigaciones que divulgar y eventos que promover, el grupo en Facebook está disponible para ello. Ya hay ideas por parte de la Universidad del Norte (Barranquilla) como el Simposio Las sociedades ante el reto digital en el que se busca “crear espacios de reflexión que contribuyan a la sensibilización alrededor del uso de las TIC para un mayor y mejor desarrollo profesional”.
De igual manera ya contamos con el apoyo organizaciones como Valdezvalley.org, Universidad Minuto de Dios, Club Networking TIC, Cisco, EncuentrosWeb2.0 y del Instituto Pensar. Igualmente hemos apoyado en días recientes la creación de una red social denominada Coninnovación - Comunicación para la Innovación, donde varios estudiosos del concepto de innovación, con el liderazgo de varios investigadores de la Universidad Tecnológica de Pereira y de la Fundación Universitaria del Área Andina, entre otras intituciones, se dan cita para discutir miradas y proponer caminos de comprensión.
Otro de los primeros eventos que promoveremos es con el apoyo de Cisco y Acopi en el que se divulgarán los resultados del estudio Uso y apropiación de las TIC en las pymes colombianas el próximo jueves 19 de marzo en el Auditorio del Centro Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá (Sede Salitre) de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. Allí tendré el privilegio de moderar el panel en el que participarán primeras figuras de la industria en el país
Por esa razón hemos creado un espacio dentro de las redes sociales dedicado a que pensemos sobre el uso, impacto y aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como uno de los vehículos para contribuir en el desarrollo autosostenible del país.
Ese, por supuesto, debe ser un ejercicio permanente y masivo. Cada vez más hay que apostarle a la construcción social del conocimiento, como un camino para que no nos digan qué hacer, sino como una oportunidad para entre todos señalar caminos. Nos hemos mal acostumbrado a recibir las tecnologías sin que haya transferencia de conocimiento, sin que hagamos más que desampacar equipos importados.
Si Colombia quiere avanzar debe pensar en producir su propio conocimiento y si viene de afuera, éste debe ser incorporado teniendo en cuenta las particularidades del entorno, las necesidades locales y las posibilidades de intervenir esas tecnologías para mejoramientos continuos.
En ese sentido –con el nuevo espacio en Facebook llamado ‘Pensar la Tecnología en Colombia‘, creado el pasado viernes 13 (y aún así tengo buenos presentimientos…) a las cinco de la tarde– esperamos tener un diálogo transdisciplinar con distintos actores, con diversas sensibilidades.
Así mismo, la idea es que si usted tiene ideas que proponer, investigaciones que divulgar y eventos que promover, el grupo en Facebook está disponible para ello. Ya hay ideas por parte de la Universidad del Norte (Barranquilla) como el Simposio Las sociedades ante el reto digital en el que se busca “crear espacios de reflexión que contribuyan a la sensibilización alrededor del uso de las TIC para un mayor y mejor desarrollo profesional”.
De igual manera ya contamos con el apoyo organizaciones como Valdezvalley.org, Universidad Minuto de Dios, Club Networking TIC, Cisco, EncuentrosWeb2.0 y del Instituto Pensar. Igualmente hemos apoyado en días recientes la creación de una red social denominada Coninnovación - Comunicación para la Innovación, donde varios estudiosos del concepto de innovación, con el liderazgo de varios investigadores de la Universidad Tecnológica de Pereira y de la Fundación Universitaria del Área Andina, entre otras intituciones, se dan cita para discutir miradas y proponer caminos de comprensión.
Otro de los primeros eventos que promoveremos es con el apoyo de Cisco y Acopi en el que se divulgarán los resultados del estudio Uso y apropiación de las TIC en las pymes colombianas el próximo jueves 19 de marzo en el Auditorio del Centro Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá (Sede Salitre) de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. Allí tendré el privilegio de moderar el panel en el que participarán primeras figuras de la industria en el país
En esta última década la tecnología se nos presenta como un elemento inherente a la vida humana. Su funcionalidad, operatividad y desarrollo dependen, en gran medida, del trabajo conjunto de la empresas privada, el sector público y las universidades. En Medellín, este trabajo conjunto ha permitido la creación de nuevas estrategias que apuntan a un redimensionamiento del solo consumo de tecnología, a una producción escalonada de calidad.
En un diccionario no especializado la tecnología es definida como cualquier herramienta, técnica, equipo físico o método de hacer algo, gracias a los cuales la capacidad humana es extendida. Desde esa perspectiva, la tecnología es la necesidad del hombre de crear para facilitar la vida por medio de artículos útiles para la supervivencia.
Este proceso nunca se detiene, por lo que el escepticismo frente al avance de la ciencia o las posibilidades de los desarrollos tecnológicos siempre ha terminado derrotado por un nuevo adelanto.
Como lo afirma Jesús Aristizabal, ingeniero mecánico, magíster en gestión tecnológica de la U.P.B., “la respuesta inteligente del hombre a los desafíos de la vida y el ambiente puede llamarse tecnología. Ella empezó a generarse con el hombre mismo a una velocidad imperceptible. Creció de manera ostensible durante el último siglo, especialmente como consecuencia de la segunda revolución industrial y alcanzó un ritmo casi frenético a partir de 1971, esta vez por el advenimiento del microprocesador, base de la revolución de la microelectrónica y la información”
La tecnología ha estado presente en los grandes sucesos del mundo en las últimas décadas, donde le hemos visto su cara amable así como su faceta negativa, representadas, como lo describe Jesús Aristizabal, “por un lado, en la innovación tecnológica creadora de riqueza y bienestar social, y por el otro, en la sofisticación bélica destructiva y la contaminación del medio ambiente natural”. Sin más rodeos, la tecnología es reconocida como una de las megafuerzas que actúan dentro del actual proceso de cambio que se vive a escala mundial.
Ahora, más que nunca, la tecnología es claramente una de las características del mundo moderno que pretende elaborar iniciativas científicas y técnicas necesarias para resolver los problemas cotidianos. Hoy, es el factor estratégico fundamental para la economía de cualquier país. En este siglo en una economía cada vez más globalizada y basada en la información, ella influye poderosamente en la educación, el trabajo, el comercio, la creación de empleo, el uso de la energía, el entretenimiento, el transporte, las comunicaciones y en prácticamente todos los ámbitos de la existencia.
¿Y en Colombia qué?
En Colombia se han logrado generar y adaptar tecnologías que han colaborado en el desarrollo económico e industrial del país, un buen ejemplo de ello es la ingeniería nacional. Sinembargo, es palpable la carencia de un sistema articulado de ciencia y tecnología donde la planeación, los recursos humanos y la infraestructura se complementen sinergicamente hacia la innovación, condición indispensable a la hora de alcanzar un desarrollo económico y social.
Según datos de Colciencias, de aproximadamente tres millones de personas en el mundo dedicadas hoy por hoy a la investigación científica, el 94% están localizadas en países desarrollados. América Latina únicamente contribuye con el 1% de los científicos del mundo y de estos sólo cerca del 1% son colombianos.
En otra dimensión, nuestro desempeño en materia de registro de patentes de invención es deficiente. Hasta 1994, los inventores colombianos solo registraron, en el sistema de Patent and Trademark Office de los Estados Unidos, 130 patentes de las 5. 350. 000 existentes hasta esa fecha.
Por otro lado, para alcanzar un óptimo desarrollo tecnológico se requiere de la asignación de un importante porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para financiar los gastos que ocasionan los diferentes programas de investigación y desarrollo tecnológico, capacitación, transferencia de tecnología, innovación, dotación de infraestructura física y de laboratorios.
Según datos del Instituto Colombiano del Petróleo, a diferencia de Estados Unidos, Japón o Alemania, donde se le asigna entre un 2 y un 3% del PIB al desarrollo tecnológico, en Colombia, en el año 94, solo se le asignó un 0.5%, incluyendo la cooperación técnica internacional, la inversión privada y los costos de funcionamiento del sistema de ciencia y tecnología, sin los cuales la inversión no hubiera llegado ni al 0.2%. Vale la pena señalar que en el 98 la inversión subió al 1%, porcentaje que a la fecha se mantiene.
Sinembargo, muchos aseguran que el futuro se muestra esperanzador. Entre ellos Jesús Aristizabal, quien desde su trabajo en el Instituto Colombiano del Petróleo ha confirmado que además de los esfuerzos realizados por Colciencia, órgano promotor, coordinado y financiador de las actividades de ciencia y tecnología en el país, ahora se está viendo una política más agresiva en investigación como estrategia de desarrollo económico y social.
Y quizás tenga razón. Varios sectores se han dado a la tarea de tomar la Investigación y el desarrollo tecnológico como elementos de progreso y competitividad. Dentro de ellos se encuentra el agrícola con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y ahora con CORPOICA, CENICAFÉ, CENICAÑA, y CENIPALMA, centros que dentro de su quehacer investigativo han logrado novedosas innovaciones en cereales, pasto, café, caña de azúcar, palma y muchos otros vegetales.
Así mismo se destaca el sector industrial con el trabajo del Centro del Plástico y el Caucho (ICP), el Centro de Investigaciones en Comunicaciones y Electrónica (CINTEL), el ITEC de Telecom, la Corporación para la Investigación en Corrosión, el Instituto de Tecnología de Alimentos, y varios centros de investigación en las universidades, como el CIDI de Pontificia Bolivariana y el SIU de la de Antioquia.
En el sector salud sobresalen el Instituto Nacional de Salud, el grupo de investigación en innmunología del Hospital San Juan de Dios, liderado por el doctor Manuel Elkin Patarroyo, los centros de investigación en clínicas cardiovasculares y de transplantes, donde es importante rescatar el trabajo del grupo de trasplantes de la Universidad de Antioquia del Hospital San Vicente de Paúl, con los últimos adelantos en el transplante de tráquea y el de la Clínica las Américas, que en 2002 puso en funcionamiento la Unidad de Transplantes de Médula Ósea.
Empresas de Base Tecnológica
Otro punto importante, que demuestra la preocupación y el trabajo articulado en torno a la tecnología es el que han venido adelantando, desde finales de la década del 90, las Incubadoras de Empresas en Colombia, las cuales han sido vitales en la creación de firmas con base en el conocimiento cuyos modelos ya se están exportando.
Como lo define María Liliana Gallego, directora de la Incubadora de Empresas de Antioquia, “las incubadoras son entidades sin ánimo de lucro que se apalancan en el sector privado, la academia y el sector público, para brindar el acompañamiento en la gestión empresarial de nacientes empresarios”.
Para esto el apoyo del estado es inminente. El Sena, como socio fundador de las Incubadoras de Empresas en Colombia, en los últimos cinco años ha apoyado trece incubadoras. A través de ellas se han impulsado 96 iniciativas empresariales con altos componentes en innovación y desarrollo tecnológico. Bajo esta orientación se han constituido 464 empresas, que han generado 4.802 empleos y ventas por más de 43.500 millones de pesos.
Estas empresas se han creado en áreas como software, sistemas y equipos electrónicos, salud, agroindustria, servicio, telecomunicaciones, turismo, industria gráfica, recreación y deporte, biotecnología, aceites y oleaginosas. Así mismo, en transporte, educación, minerales preciosos, químico y farmacéutico, entre otros. Esto ha permitido que las incubadoras estén logrando posicionarse en los mercados externos, para llevar un modelo que en Colombia tiene hoy un auge interesante.
Este modelo incluye el trabajo conjunto con las Universidades y los Parques Tecnológicos. En el caso de la incubadora antioqueña IEBTA, esta viene trabajando desde hace tres años de manera conjunta con la Universidad de Antioquia en el Centro de Investigación Universitaria, CIU, el cual tiene como objeto la generación de un ambiente propicio para el desarrollo de iniciativas empresariales, que nacen como propuestas de los estudiantes de pregrado, postgrado, egresados, profesores, miembros de los centros de investigación ó cualquier agente de la universidad vinculado directa o indirectamente con el desarrollo de actividades científicas, tecnológicas o empresariales. Es importante, a la hora de hablar del papel de las universidades, resaltar el trabajo que viene realizando la universidad Eafit en el campo de la robótica. La Universidad, además de apoyar un grupo interdiscipinario que ha presentado interesantes avances, desarrolló un manual en español del programa Roboworks de la Compañía Newtonium con sede en Estados Unidos, publicado por la casa fabricante del software como el manual oficial de este programa en español, luego de la evaluación técnica realizada por el Phd. Chetan Kapoor, autor del software.
Por potro lado, Incubadora de Empresas de Antioquia también articula su trabajo al del Parque tecnológico de Antioquia, ciudadela de empresas innovadoras donde desde hace cuatro años se crea, se transfiere, se adapta y se difunden las tecnologías, productos y servicios a través de la investigación avanzada y los correspondientes servicios tecnológicos, facilitando la inserción del país en el circuito de la innovación y en consecuencia, de la competitividad y el futuro.
En un diccionario no especializado la tecnología es definida como cualquier herramienta, técnica, equipo físico o método de hacer algo, gracias a los cuales la capacidad humana es extendida. Desde esa perspectiva, la tecnología es la necesidad del hombre de crear para facilitar la vida por medio de artículos útiles para la supervivencia.
Este proceso nunca se detiene, por lo que el escepticismo frente al avance de la ciencia o las posibilidades de los desarrollos tecnológicos siempre ha terminado derrotado por un nuevo adelanto.
Como lo afirma Jesús Aristizabal, ingeniero mecánico, magíster en gestión tecnológica de la U.P.B., “la respuesta inteligente del hombre a los desafíos de la vida y el ambiente puede llamarse tecnología. Ella empezó a generarse con el hombre mismo a una velocidad imperceptible. Creció de manera ostensible durante el último siglo, especialmente como consecuencia de la segunda revolución industrial y alcanzó un ritmo casi frenético a partir de 1971, esta vez por el advenimiento del microprocesador, base de la revolución de la microelectrónica y la información”
La tecnología ha estado presente en los grandes sucesos del mundo en las últimas décadas, donde le hemos visto su cara amable así como su faceta negativa, representadas, como lo describe Jesús Aristizabal, “por un lado, en la innovación tecnológica creadora de riqueza y bienestar social, y por el otro, en la sofisticación bélica destructiva y la contaminación del medio ambiente natural”. Sin más rodeos, la tecnología es reconocida como una de las megafuerzas que actúan dentro del actual proceso de cambio que se vive a escala mundial.
Ahora, más que nunca, la tecnología es claramente una de las características del mundo moderno que pretende elaborar iniciativas científicas y técnicas necesarias para resolver los problemas cotidianos. Hoy, es el factor estratégico fundamental para la economía de cualquier país. En este siglo en una economía cada vez más globalizada y basada en la información, ella influye poderosamente en la educación, el trabajo, el comercio, la creación de empleo, el uso de la energía, el entretenimiento, el transporte, las comunicaciones y en prácticamente todos los ámbitos de la existencia.
¿Y en Colombia qué?
En Colombia se han logrado generar y adaptar tecnologías que han colaborado en el desarrollo económico e industrial del país, un buen ejemplo de ello es la ingeniería nacional. Sinembargo, es palpable la carencia de un sistema articulado de ciencia y tecnología donde la planeación, los recursos humanos y la infraestructura se complementen sinergicamente hacia la innovación, condición indispensable a la hora de alcanzar un desarrollo económico y social.
Según datos de Colciencias, de aproximadamente tres millones de personas en el mundo dedicadas hoy por hoy a la investigación científica, el 94% están localizadas en países desarrollados. América Latina únicamente contribuye con el 1% de los científicos del mundo y de estos sólo cerca del 1% son colombianos.
En otra dimensión, nuestro desempeño en materia de registro de patentes de invención es deficiente. Hasta 1994, los inventores colombianos solo registraron, en el sistema de Patent and Trademark Office de los Estados Unidos, 130 patentes de las 5. 350. 000 existentes hasta esa fecha.
Por otro lado, para alcanzar un óptimo desarrollo tecnológico se requiere de la asignación de un importante porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para financiar los gastos que ocasionan los diferentes programas de investigación y desarrollo tecnológico, capacitación, transferencia de tecnología, innovación, dotación de infraestructura física y de laboratorios.
Según datos del Instituto Colombiano del Petróleo, a diferencia de Estados Unidos, Japón o Alemania, donde se le asigna entre un 2 y un 3% del PIB al desarrollo tecnológico, en Colombia, en el año 94, solo se le asignó un 0.5%, incluyendo la cooperación técnica internacional, la inversión privada y los costos de funcionamiento del sistema de ciencia y tecnología, sin los cuales la inversión no hubiera llegado ni al 0.2%. Vale la pena señalar que en el 98 la inversión subió al 1%, porcentaje que a la fecha se mantiene.
Sinembargo, muchos aseguran que el futuro se muestra esperanzador. Entre ellos Jesús Aristizabal, quien desde su trabajo en el Instituto Colombiano del Petróleo ha confirmado que además de los esfuerzos realizados por Colciencia, órgano promotor, coordinado y financiador de las actividades de ciencia y tecnología en el país, ahora se está viendo una política más agresiva en investigación como estrategia de desarrollo económico y social.
Y quizás tenga razón. Varios sectores se han dado a la tarea de tomar la Investigación y el desarrollo tecnológico como elementos de progreso y competitividad. Dentro de ellos se encuentra el agrícola con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y ahora con CORPOICA, CENICAFÉ, CENICAÑA, y CENIPALMA, centros que dentro de su quehacer investigativo han logrado novedosas innovaciones en cereales, pasto, café, caña de azúcar, palma y muchos otros vegetales.
Así mismo se destaca el sector industrial con el trabajo del Centro del Plástico y el Caucho (ICP), el Centro de Investigaciones en Comunicaciones y Electrónica (CINTEL), el ITEC de Telecom, la Corporación para la Investigación en Corrosión, el Instituto de Tecnología de Alimentos, y varios centros de investigación en las universidades, como el CIDI de Pontificia Bolivariana y el SIU de la de Antioquia.
En el sector salud sobresalen el Instituto Nacional de Salud, el grupo de investigación en innmunología del Hospital San Juan de Dios, liderado por el doctor Manuel Elkin Patarroyo, los centros de investigación en clínicas cardiovasculares y de transplantes, donde es importante rescatar el trabajo del grupo de trasplantes de la Universidad de Antioquia del Hospital San Vicente de Paúl, con los últimos adelantos en el transplante de tráquea y el de la Clínica las Américas, que en 2002 puso en funcionamiento la Unidad de Transplantes de Médula Ósea.
Empresas de Base Tecnológica
Otro punto importante, que demuestra la preocupación y el trabajo articulado en torno a la tecnología es el que han venido adelantando, desde finales de la década del 90, las Incubadoras de Empresas en Colombia, las cuales han sido vitales en la creación de firmas con base en el conocimiento cuyos modelos ya se están exportando.
Como lo define María Liliana Gallego, directora de la Incubadora de Empresas de Antioquia, “las incubadoras son entidades sin ánimo de lucro que se apalancan en el sector privado, la academia y el sector público, para brindar el acompañamiento en la gestión empresarial de nacientes empresarios”.
Para esto el apoyo del estado es inminente. El Sena, como socio fundador de las Incubadoras de Empresas en Colombia, en los últimos cinco años ha apoyado trece incubadoras. A través de ellas se han impulsado 96 iniciativas empresariales con altos componentes en innovación y desarrollo tecnológico. Bajo esta orientación se han constituido 464 empresas, que han generado 4.802 empleos y ventas por más de 43.500 millones de pesos.
Estas empresas se han creado en áreas como software, sistemas y equipos electrónicos, salud, agroindustria, servicio, telecomunicaciones, turismo, industria gráfica, recreación y deporte, biotecnología, aceites y oleaginosas. Así mismo, en transporte, educación, minerales preciosos, químico y farmacéutico, entre otros. Esto ha permitido que las incubadoras estén logrando posicionarse en los mercados externos, para llevar un modelo que en Colombia tiene hoy un auge interesante.
Este modelo incluye el trabajo conjunto con las Universidades y los Parques Tecnológicos. En el caso de la incubadora antioqueña IEBTA, esta viene trabajando desde hace tres años de manera conjunta con la Universidad de Antioquia en el Centro de Investigación Universitaria, CIU, el cual tiene como objeto la generación de un ambiente propicio para el desarrollo de iniciativas empresariales, que nacen como propuestas de los estudiantes de pregrado, postgrado, egresados, profesores, miembros de los centros de investigación ó cualquier agente de la universidad vinculado directa o indirectamente con el desarrollo de actividades científicas, tecnológicas o empresariales. Es importante, a la hora de hablar del papel de las universidades, resaltar el trabajo que viene realizando la universidad Eafit en el campo de la robótica. La Universidad, además de apoyar un grupo interdiscipinario que ha presentado interesantes avances, desarrolló un manual en español del programa Roboworks de la Compañía Newtonium con sede en Estados Unidos, publicado por la casa fabricante del software como el manual oficial de este programa en español, luego de la evaluación técnica realizada por el Phd. Chetan Kapoor, autor del software.
Por potro lado, Incubadora de Empresas de Antioquia también articula su trabajo al del Parque tecnológico de Antioquia, ciudadela de empresas innovadoras donde desde hace cuatro años se crea, se transfiere, se adapta y se difunden las tecnologías, productos y servicios a través de la investigación avanzada y los correspondientes servicios tecnológicos, facilitando la inserción del país en el circuito de la innovación y en consecuencia, de la competitividad y el futuro.
Con este trabajo conjunto se esta logrando la concertación entre los actores de desarrollo para una obra que pretende ganarle al país identidad económica, cultural y dignidad frente la mundialización.
Muestra de la efectividad de este trabajo conjunto es la primera graduación de la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica del que hacen parte 15 compañías que pretende entregarle al país empresas productivas, generadoras de empleo y proveedoras de soluciones y servicios tecnológicos. Las graduadas fueron Accim, A-Maq, Cad, Cicenet, Colombianet, Convision, Cyberia, Ddi, Factoring Market, Endovascular Devices, Ideas Aplicadas, Lideragro, Intersat, V-Factory y Winet.
En el momento, la Incubadora trabaja con siete empresas en proceso de Preincubación y con trece en proceso de incubación. Las empresas preincubadas son Crea, Conexión, Colombia T.V., Madera Plástica, SII, Tu y Tu Bebe y Visión Verde. Afuera Link, Consulnet, CRP, Frog, Gescomer, Greentech, Homini, Interactuar, MPC, Netmo, PLC, S-Square y Visión Tecnológica, son las nuevas empresas incubadas.
Transferencia de Tecnología
La tecnología es un bien, y como tal se puede adquirir o ceder, comprar, vender o utilizar como trueque. Así, el flujo de tecnología hacia y desde las organizaciones constituye el proceso de transferencia de tecnología.
En los últimos años, a Colombia y en este caso a Medellín han llegado infinidad de nuevas tecnologías provenientes de todos los rincones del mundo. El proceso, que hace parte de las dinámicas de la globalización, va desde la transferencia de información acerca de fenómenos físicos, equipos o técnicas analíticas asociados con la tecnología, hasta la adquisición de técnicas de producción que incluyen, además de la compra de nuevos equipos, máquinas y softwares, programas de entrenamiento, consultorías y asesoría técnica.
La mayoría de los desarrollos tecnológicos de los últimos diez años giran en torno a la informática, la telemática, la astronáutica y la biotecnología, ciencias aplicadas que permiten innovaciones y a las que les apuntas las incubadoras de empresas de base tecnológica, que si logran superar el alto grado de incertidumbre, las dificultades para conseguir el apoyo necesario y, en muchos casos, la poca credibilidad, podrán ser la mejor estrategia para reunir a todos los miembros de la cadena productiva en torno a un mismo objetivo: la investigación y la tecnología como elementos estratégicos en el desarrollo del país.
Telecomunicaciones, Evolución Teleinformática
Es evidente que las comunicaciones humanas han evolucionado. Luego de la escritura, que fue la gran solución al problema de la memoria y a las limitaciones en la comunicación, y de la imprenta, que permitió que las cosas que antes se podían hacer de manera limitada se multiplicaran, en los años 70 aparecieron dos grandes desarrollos: los computadores, los cuales facilitaron el procesamiento, almacenamiento, recuperación y transmisión de información; y las telecomunicaciones, que con predecesores como el telégrafo, el teléfono, los transmisores radiales, la televisión; lograron crear el telex, el fax y los satélites, que a partir de esa misma década y gracias a las tecnologías eléctrica, de computadores y comunicaciones, se incorporaron al mundo de la información, generando la Teleinformática o Telemática, nueva ciencia que está dando paso a la sociedad post – industrial, la sociedad de la información y el conocimiento. Gracias a ellos, ahora es posible, a escala mundial, transmitir y recibir información de sonido, imágenes y datos, eliminando distancias, fronteras geográficas, barreras idiomáticas y diferencias culturales.
Gracias a estos adelantos y a la mezcla de la informática y las telecomunicaciones, podemos intercambiar información a distancia entre equipos informáticos. Es así como este mercado está invadido de pequeños objetos, casi mágicos, que facilitan la vida, los negocios y las relaciones interpersonales. Palms inalámbricos, computadores portátiles, video proyectores, cámaras digitales de video y fotografía, televisores de pantalla plana , DVD, notebooks inalámbricos, camafeos digitales, laboratorios virtuales, animación en 3D, bibliotecas digitales, celulares con consola de juegos, Internet inalámbrico, hetset para periodistas, game boys portátiles, libros electrónicos, mouses para zurdos, televisión interactiva, impresoras de bolsillo, weblogs o diarios personales digitales con sonido e imagen en movimiento. Esto sin contar los grandes adelantos en materia de telefonía móvil, como los PCS de OLA y la tecnología 3G CDMA adoptada por Comcel y Bellsouth, la cual revolucionó en Colombia, en los últimos meses, las comunicaciones inalámbricas en voz y datos.
Informática, a la velocidad de la luz
Cuando en Colombia apenas nos estamos conectando a Internet en Estados Unidos ya se trabaja en la consolidación de Internet 2, red de alta velocidad, entre 100 y 1000 veces más rápida que las redes actuales.
La nueva red, que no pretende remplazar la actual, será operada en su inicio por un consorcio de universidades, gobierno y algunas empresas especializadas en tecnologías de información, que actúan como proveedores de productos e infraestructura.
Gonzalo Romero, consultor de Infraestructura de la Agenda de Conectividad, asegura que la conectividad a esa red “debe enlazarse a un proyecto de país para ser aceptado”. Trabajo que ha venido articulando, a través de la interconexión de redes regionales en Colombia, la Agenda de Conectividad, de manera que se pueda construir una red universitaria nacional. Ello permitiría, según lo explica Romero, “que Colombia, como estado, presente la red nacional ante la entidad Internet 2 y se suscriba a esta integración por la que se paga una afiliación mensual, por sólo pertenecer al sistema, de 10.000 dólares mensuales”.
De acuerdo con Sandra López, jefe del Centro de Tecnología de Información y Comunicación de la Universidad Pontificia Bolivariana, y representante tecnológica de Antioquia para la Red Nacional Universitaria, Medellín cuenta con un grupo que convocó a las principales universidades de la ciudad, con el fin de crear la red regional, sin embargo, algunas universidades se han retirado y sólo quedan en la actualidad la Escuela de Ingeniería de Antioquia, la Universidad Medellín, Esumer, el CES, La UPB y el Sena.
Biometría, el arte de identificar a las personas
La biometría se define como la ciencia que estudia la identificación de las personas a través de sus rasgos morfológicos o de comportamiento. Puede ser a través de la huella digital, de la palma de la mano, de los rasgos faciales o del reconocimiento del iris, por ejemplo.
Los sistemas de biometría se utilizan en el mundo para aplicaciones de seguridad corporativa, en aeropuertos y para permitir controles de acceso más efectivos y evitar fraudes. Esta tecnología comenzó a ser aplicada hace menos de un año en las entidades bancarias, donde, a partir de la huella digital, se puede tener acceso a los servicios de la corporación de manera personalizada.
"La biometría es más segura pues no se puede perder, es tuya, no lo puedes prestar ni te lo pueden robar, va contigo", explica Felipe Escobar, de la empresa desarrolladora de aplicaciones Homini. Según Escobar, la tendencia mundial es mezclar los sistemas tradicionales como las tarjetas inteligentes con sistemas de biometría con el fin de aumentar la seguridad.
Casas inteligentes diseñadas por paisas
A la gran mayoría de la gente le gustaría que su casa conectara el calentador de agua, lo recibiera con música suave, encendiera las luces a su paso y hasta ayudara a preparar su café. Esa casa que hasta hace poco apenas se veía en las películas de ficción o en los documentales de los proyectos arquitectónicos de los países del primer mundo, está ahora más cerca de los hogares colombianos.
Aunque el costo no permite popularizar el sistema, dos firmas antioqueñas esperan poder comercializar en hogares de estratos cinco y seis de Bogotá y Medellín la primera versión que ya tienen lista. Las empresas paisas Cicenet y Convisión, nacidas en la Incubadora de Empresas se aliaron para desarrollar un sistema que convierte las casas tradicionales en espacios 'inteligentes' .
La primera desarrolló un programa denominado e-softhome que administra las rutinas que hace una persona en su casa, mientras que la segunda adecuó diferentes tecnologías que realizan la ejecución de las órdenes y las agrupó en un procesador bajo el nombre de Home link.
El ingeniero de sistemas Alirio Rodríguez, de Cicenet, explica que el programa se carga en un Palm (asistente personal digital), el cual se ubica en algún lugar de la estructura de la casa para que todos los sistemas de iluminación, puertas de garaje, el televisor, el equipo de sonido, el calentador, regaderas en un jardín, cámaras de video en el interior de la casa o cualquier equipo pueden ser activados desde ahí de manera secuencial. Incluso, el sistema esta tan bien diseñado que si el usuario está fuera de la casa, el sistema le avisa por medio de un beeper si algo anormal está sucediendo.
Muestra de la efectividad de este trabajo conjunto es la primera graduación de la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica del que hacen parte 15 compañías que pretende entregarle al país empresas productivas, generadoras de empleo y proveedoras de soluciones y servicios tecnológicos. Las graduadas fueron Accim, A-Maq, Cad, Cicenet, Colombianet, Convision, Cyberia, Ddi, Factoring Market, Endovascular Devices, Ideas Aplicadas, Lideragro, Intersat, V-Factory y Winet.
En el momento, la Incubadora trabaja con siete empresas en proceso de Preincubación y con trece en proceso de incubación. Las empresas preincubadas son Crea, Conexión, Colombia T.V., Madera Plástica, SII, Tu y Tu Bebe y Visión Verde. Afuera Link, Consulnet, CRP, Frog, Gescomer, Greentech, Homini, Interactuar, MPC, Netmo, PLC, S-Square y Visión Tecnológica, son las nuevas empresas incubadas.
Transferencia de Tecnología
La tecnología es un bien, y como tal se puede adquirir o ceder, comprar, vender o utilizar como trueque. Así, el flujo de tecnología hacia y desde las organizaciones constituye el proceso de transferencia de tecnología.
En los últimos años, a Colombia y en este caso a Medellín han llegado infinidad de nuevas tecnologías provenientes de todos los rincones del mundo. El proceso, que hace parte de las dinámicas de la globalización, va desde la transferencia de información acerca de fenómenos físicos, equipos o técnicas analíticas asociados con la tecnología, hasta la adquisición de técnicas de producción que incluyen, además de la compra de nuevos equipos, máquinas y softwares, programas de entrenamiento, consultorías y asesoría técnica.
La mayoría de los desarrollos tecnológicos de los últimos diez años giran en torno a la informática, la telemática, la astronáutica y la biotecnología, ciencias aplicadas que permiten innovaciones y a las que les apuntas las incubadoras de empresas de base tecnológica, que si logran superar el alto grado de incertidumbre, las dificultades para conseguir el apoyo necesario y, en muchos casos, la poca credibilidad, podrán ser la mejor estrategia para reunir a todos los miembros de la cadena productiva en torno a un mismo objetivo: la investigación y la tecnología como elementos estratégicos en el desarrollo del país.
Telecomunicaciones, Evolución Teleinformática
Es evidente que las comunicaciones humanas han evolucionado. Luego de la escritura, que fue la gran solución al problema de la memoria y a las limitaciones en la comunicación, y de la imprenta, que permitió que las cosas que antes se podían hacer de manera limitada se multiplicaran, en los años 70 aparecieron dos grandes desarrollos: los computadores, los cuales facilitaron el procesamiento, almacenamiento, recuperación y transmisión de información; y las telecomunicaciones, que con predecesores como el telégrafo, el teléfono, los transmisores radiales, la televisión; lograron crear el telex, el fax y los satélites, que a partir de esa misma década y gracias a las tecnologías eléctrica, de computadores y comunicaciones, se incorporaron al mundo de la información, generando la Teleinformática o Telemática, nueva ciencia que está dando paso a la sociedad post – industrial, la sociedad de la información y el conocimiento. Gracias a ellos, ahora es posible, a escala mundial, transmitir y recibir información de sonido, imágenes y datos, eliminando distancias, fronteras geográficas, barreras idiomáticas y diferencias culturales.
Gracias a estos adelantos y a la mezcla de la informática y las telecomunicaciones, podemos intercambiar información a distancia entre equipos informáticos. Es así como este mercado está invadido de pequeños objetos, casi mágicos, que facilitan la vida, los negocios y las relaciones interpersonales. Palms inalámbricos, computadores portátiles, video proyectores, cámaras digitales de video y fotografía, televisores de pantalla plana , DVD, notebooks inalámbricos, camafeos digitales, laboratorios virtuales, animación en 3D, bibliotecas digitales, celulares con consola de juegos, Internet inalámbrico, hetset para periodistas, game boys portátiles, libros electrónicos, mouses para zurdos, televisión interactiva, impresoras de bolsillo, weblogs o diarios personales digitales con sonido e imagen en movimiento. Esto sin contar los grandes adelantos en materia de telefonía móvil, como los PCS de OLA y la tecnología 3G CDMA adoptada por Comcel y Bellsouth, la cual revolucionó en Colombia, en los últimos meses, las comunicaciones inalámbricas en voz y datos.
Informática, a la velocidad de la luz
Cuando en Colombia apenas nos estamos conectando a Internet en Estados Unidos ya se trabaja en la consolidación de Internet 2, red de alta velocidad, entre 100 y 1000 veces más rápida que las redes actuales.
La nueva red, que no pretende remplazar la actual, será operada en su inicio por un consorcio de universidades, gobierno y algunas empresas especializadas en tecnologías de información, que actúan como proveedores de productos e infraestructura.
Gonzalo Romero, consultor de Infraestructura de la Agenda de Conectividad, asegura que la conectividad a esa red “debe enlazarse a un proyecto de país para ser aceptado”. Trabajo que ha venido articulando, a través de la interconexión de redes regionales en Colombia, la Agenda de Conectividad, de manera que se pueda construir una red universitaria nacional. Ello permitiría, según lo explica Romero, “que Colombia, como estado, presente la red nacional ante la entidad Internet 2 y se suscriba a esta integración por la que se paga una afiliación mensual, por sólo pertenecer al sistema, de 10.000 dólares mensuales”.
De acuerdo con Sandra López, jefe del Centro de Tecnología de Información y Comunicación de la Universidad Pontificia Bolivariana, y representante tecnológica de Antioquia para la Red Nacional Universitaria, Medellín cuenta con un grupo que convocó a las principales universidades de la ciudad, con el fin de crear la red regional, sin embargo, algunas universidades se han retirado y sólo quedan en la actualidad la Escuela de Ingeniería de Antioquia, la Universidad Medellín, Esumer, el CES, La UPB y el Sena.
Biometría, el arte de identificar a las personas
La biometría se define como la ciencia que estudia la identificación de las personas a través de sus rasgos morfológicos o de comportamiento. Puede ser a través de la huella digital, de la palma de la mano, de los rasgos faciales o del reconocimiento del iris, por ejemplo.
Los sistemas de biometría se utilizan en el mundo para aplicaciones de seguridad corporativa, en aeropuertos y para permitir controles de acceso más efectivos y evitar fraudes. Esta tecnología comenzó a ser aplicada hace menos de un año en las entidades bancarias, donde, a partir de la huella digital, se puede tener acceso a los servicios de la corporación de manera personalizada.
"La biometría es más segura pues no se puede perder, es tuya, no lo puedes prestar ni te lo pueden robar, va contigo", explica Felipe Escobar, de la empresa desarrolladora de aplicaciones Homini. Según Escobar, la tendencia mundial es mezclar los sistemas tradicionales como las tarjetas inteligentes con sistemas de biometría con el fin de aumentar la seguridad.
Casas inteligentes diseñadas por paisas
A la gran mayoría de la gente le gustaría que su casa conectara el calentador de agua, lo recibiera con música suave, encendiera las luces a su paso y hasta ayudara a preparar su café. Esa casa que hasta hace poco apenas se veía en las películas de ficción o en los documentales de los proyectos arquitectónicos de los países del primer mundo, está ahora más cerca de los hogares colombianos.
Aunque el costo no permite popularizar el sistema, dos firmas antioqueñas esperan poder comercializar en hogares de estratos cinco y seis de Bogotá y Medellín la primera versión que ya tienen lista. Las empresas paisas Cicenet y Convisión, nacidas en la Incubadora de Empresas se aliaron para desarrollar un sistema que convierte las casas tradicionales en espacios 'inteligentes' .
La primera desarrolló un programa denominado e-softhome que administra las rutinas que hace una persona en su casa, mientras que la segunda adecuó diferentes tecnologías que realizan la ejecución de las órdenes y las agrupó en un procesador bajo el nombre de Home link.
El ingeniero de sistemas Alirio Rodríguez, de Cicenet, explica que el programa se carga en un Palm (asistente personal digital), el cual se ubica en algún lugar de la estructura de la casa para que todos los sistemas de iluminación, puertas de garaje, el televisor, el equipo de sonido, el calentador, regaderas en un jardín, cámaras de video en el interior de la casa o cualquier equipo pueden ser activados desde ahí de manera secuencial. Incluso, el sistema esta tan bien diseñado que si el usuario está fuera de la casa, el sistema le avisa por medio de un beeper si algo anormal está sucediendo.
| daniel_caro wrote: |
| Por esa razón hemos creado un espacio dentro de las redes sociales dedicado a que pensemos sobre el uso, impacto y aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como uno de los vehículos para contribuir en el desarrollo autosostenible del país.
Ese, por supuesto, debe ser un ejercicio permanente y masivo. Cada vez más hay que apostarle a la construcción social del conocimiento, como un camino para que no nos digan qué hacer, sino como una oportunidad para entre todos señalar caminos. Nos hemos mal acostumbrado a recibir las tecnologías sin que haya transferencia de conocimiento, sin que hagamos más que desampacar equipos importados. |
| nataliacastro406 wrote: |
| Cuando el primer computador llegó al país, el 3 de marzo de 1957, la informática era una disciplina desconocida, una verdadera ciencia oculta en Colombia y en la mayor parte del mundo. El enorme IBM 650 fue traído por Bavaria, la empresa pionera en la sistematización en el país. Eran los tiempos de los mainframes, grandes máquinas que pesaban toneladas y que se consideraban a la sazón lo más avanzado de la tecnología del siglo XX.
No se había inventado entonces el transistor y los computadores estaban compuestos de tubos de vacío. Tampoco existían los discos duros, ni los disquetes, sino que la información se almacenaba en tarjetas perforadas y la memoria era un tambor en forma cilíndrica recubierto de una superficie magnética que permitía procesar la información representada en las tarjetas. Obviamente no había tampoco pantallas electrónicas, ni ratón. De esta maravilla de la época llegaron rápidamente varias unidades en los meses siguientes. Coltejer adquirió una ese mismo año y en 1958 las Empresas Públicas de Medellín y Ecopetrol se montaron en el bus de la sistematización con la IBM 650. En 1961 Fabricato adquirió un IBM 1401, el primer computador con transistores que llegó al país, con el que Colombia entró en lo que se conoce como la segunda generación de la industria informática. Las universidades empezaron a recibir poco a poco los beneficios de la computación, en la mayoría de casos por donaciones de la empresa privada. De hecho, los dos primeros IBM 650 fueron a parar a las universidades Nacional y los Andes, en donde se crearon los primeros grupos de trabajo en sistemas informáticos de la academia colombiana. Pero posiblemente el momento clave de la historia computacional del país se halla más adelante, en 1980, cuando un grupo de profesionales abraza de modo pionero y demostrando gran visión tecnológica, la propuesta aún en pañales a escala internacional de comercializar microcomputadores. Manuel Dávila, ingeniero de sistemas de la Universidad de los Andes, junto con el matemático Iván Obregón fundaron ese año Microtek, la primera compañía formal de importación de microcomputadores establecida en el país. Obtuvieron la representación comercial de la marca RadioShack y aventajaron en unos meses a Apple, que también inició operaciones oficiales ese mismo año, por iniciativa de Germán Arciniegas. Dávila es fundamentalmente un desarrollador de software y fue el creador del primer paquete de software administrativo hecho en Colombia, que se vendía junto con la máquina, a razón de 650.000 pesos el microcomputador y 90.000 pesos el programa contable. Los microcomputadores fueron las máquinas que precedieron al popular PC de hoy día y marcaron el camino que habría de masificar 20 años después la computación en el planeta. Entre 1980 y 1983 se establecieron en Colombia diferentes representaciones comerciales de las marcas que entonces disputaban el mercado internacional, como NEC (a través de Carvajal S.A.), Commodore, Durango, HP, Texas Instruments y la que impondría a escala mundial el formato dominante de la industria computacional, IBM y su famoso PC. La restricción a las importaciones acaecida en 1983 durante el gobierno de Belisario Betancur llevó a la quiebra a Microtek y a la mayoría de sus rivales, y solo quedaron en el mercado las grandes marcas, especialmente IBM. Entre las primeras empresas que decidieron adquirir microcomputadores y sistematizar su gestión en 1980 figuran Jorge Barón Televisión, Supermercados Pomona, Viajes Oganessof, Rica Rondo e Inpahu, que no dudaron en sumarse a la onda tecnológica que empezaba a abrirse paso. Los años 90 trajeron vientos más refrescantes aún, especialmente la Internet, a la que el país se conectó oficialmente desde 1995 gracias a gestiones del ingeniero Hugo Sin y su equipo de trabajo de la Universidad de los Andes. En la actualidad, la penetración de Internet en el país es de aproximadamente el 5 por ciento y uno de cada dos mil colombianos tienen un PC. Son tasas muy bajas si se compara con las de países desarrollados, pero suficientes para que Colombia se ubique en el cuarto lugar del mercado tecnológico latinoamericano, detrás de Brasil, México y Argentina. Curiosamente, a principios de la década del 80, cuando llegó el PC al país, en Colombia había una pequeña pero dinámica comunidad de desarrolladores de software que aspiraba desempeñar un papel en esa industria naciente. Pero las tendencias internacionales y las políticas macroeconómicas terminaron arrinconando al país en el papel de consumidor de paquetes tecnológicos importados, a pesar de que, en palabras de Manuel Dávila, "está demostrado que para desarrollar la industria del 'software' no se requiere ser un país desarrollado, lo que se necesitan son políticas y decisiones". *Periodista informático |
Ciencia y tecnología de Colombia
Bandera de Colombia en cohete que lleva el satélite en su interior, Kazajistán.La Ciencia y tecnología de Colombia es desarrollada principalmente por universidades colombianas privadas y de carácter estatal bajo el auspicio del gobierno colombiano. Las funciones del gobierno son delegadas al Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, Francisco José de Caldas - Colciencias.
Investigación
La investigación en ciencia y tecnología es manejada por Colciencias. Existen 2,422[1] grupos de investigación aprobados por esta institución que certifican la calidad de las publicaciones científicas.
Las instituciones con más grupos de investigación son:[1]
Universidad Nacional de Colombia - 428 grupos
Universidad de Antioquia - 173 grupos
Universidad del Valle - 126 grupos
Universidad de los Andes - 120 grupos
En cuanto a localización geográfica, los departamentos con mayor actividad científica son:[1]
Bogotá - 898 grupos
Antioquia - 375 grupos
Valle - 230 grupos
Áreas
Física
El grupo de altas energías[2] de la Universidad de los Andes, liderado por Carlos Ávila, Juan Carlos Sanabria y Bernardo Gómez colabora con el experimento Solenoide compacto de muones en el Gran Colisionador de Hadrones.[2] Desde 1988 llevan haciendo pruebas para la investigación de partículas subatómicas en el acelerador de partículas Farmilab.
Microbiología
Raúl Cuero desarrolló una sustancia que despierta los genes dormidos de las células vegetales y genera resistencias al ataque microbacterial y el aumento del contenido proteínico. Sus observaciones del suelo de Marte le llevaron a descubrir que este puede ser importante para limpiar la tierra de elementos tóxicos, evidencias que le han ganado un gran prestigio en el mundo científico.
Genética
Emilio Yunis es considerado uno de los padres de la genética humana y la medicina genética en Colombia. Sus estudios han explicado científicamente la evolución humana. Defiende la clonación para fines medicinales y es el principal impulsor de las pruebas genéticas para el Insituto Colombiano de Bienestar Familiar
Tecnología Agrícola
Sede del CIATEl Centro Internacional de Agricultura Tropical investiga la diversidad genética de vegetales e insectos en el trópico sudamericano. Sus avances han ayudado a crear alimentos alterados genéticamente que tienen mayor cantidad de nutrientes. Sus investigaciones también son dirigidad a la agrodiversidad, los agroecosistemas y la fertilidad de los suelos.
Tecnología Militar
Entre la producción de tecnología militar se encuentran vehículos blindados, de transporte y artillados:BTR-80 Caribe, el Zipa[3], el PTRC - 2005[4], el Aymara 2000[5], el REO M-35 Blindado[6] y el Barrabás[7]. También, en las instalaciones de la fuerza Aérea, se modifican los conocidos Black Hawk agregándoles artillería. El producto finales conocido como el AH-60L Arpía III.
Se producen además cascos militares de alta tecnología[3] y las industrias militares INDUMIL producen los fusiles IMI Galil y todas clase de municiones y armamento.
Tecnología Aeroespacial
Colombia es uno de los ocho países latinoamericanos en tener objetos en órbita. El 7 de abril del 2007, el picosatélite Libertad I (diseñado por la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá) fue puesto en orbita en uno de los lanzamientos hechos desde el Cosmódromo de Baikonur. El Libertad I orbita alrededor del planeta y según proyecciones seguirá haciéndolo por 5 o 6 años.
Tecnología Nuclear En 1955, Colombia firmó un tratado con Estados Unidos para el desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos y en 1960 es admitida en el Organismo Internacional de Energía Atómica.
Colombia es uno de los pocos países latinoamericanos en tener un reactor nuclear en operación, el IAN-R1, fabricado en Estados Unidos, su función es la produccíón de neutrones con fines de investigación, cada año irradia y analiza 4.400 muestras.[4]
Medicina
En el ámbito de la inmunología se destaca el médico colombiano Manuel Elkin Patarroyo Murillo (Fundación Instituto de Inmunología de Colombia), que desarrolló una vacuna sintética contra la malaria, la vacuna es eficaz en el humano entre el 30-40% y podría ayudar a evitar la acción de tan destructora enfermedad. También sobresale el Dr. Salomón Hakim Dow, inventor (junto con su hijo Carlos Hakim) de la válvula que lleva su nombre y sirve para aliviar la hidrocefalia.
Rodolfo Llinás es de los más reconocidos neurólogos y considerado uno de los padres de las neurociencias.
Bandera de Colombia en cohete que lleva el satélite en su interior, Kazajistán.La Ciencia y tecnología de Colombia es desarrollada principalmente por universidades colombianas privadas y de carácter estatal bajo el auspicio del gobierno colombiano. Las funciones del gobierno son delegadas al Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, Francisco José de Caldas - Colciencias.
Investigación
La investigación en ciencia y tecnología es manejada por Colciencias. Existen 2,422[1] grupos de investigación aprobados por esta institución que certifican la calidad de las publicaciones científicas.
Las instituciones con más grupos de investigación son:[1]
Universidad Nacional de Colombia - 428 grupos
Universidad de Antioquia - 173 grupos
Universidad del Valle - 126 grupos
Universidad de los Andes - 120 grupos
En cuanto a localización geográfica, los departamentos con mayor actividad científica son:[1]
Bogotá - 898 grupos
Antioquia - 375 grupos
Valle - 230 grupos
Áreas
Física
El grupo de altas energías[2] de la Universidad de los Andes, liderado por Carlos Ávila, Juan Carlos Sanabria y Bernardo Gómez colabora con el experimento Solenoide compacto de muones en el Gran Colisionador de Hadrones.[2] Desde 1988 llevan haciendo pruebas para la investigación de partículas subatómicas en el acelerador de partículas Farmilab.
Microbiología
Raúl Cuero desarrolló una sustancia que despierta los genes dormidos de las células vegetales y genera resistencias al ataque microbacterial y el aumento del contenido proteínico. Sus observaciones del suelo de Marte le llevaron a descubrir que este puede ser importante para limpiar la tierra de elementos tóxicos, evidencias que le han ganado un gran prestigio en el mundo científico.
Genética
Emilio Yunis es considerado uno de los padres de la genética humana y la medicina genética en Colombia. Sus estudios han explicado científicamente la evolución humana. Defiende la clonación para fines medicinales y es el principal impulsor de las pruebas genéticas para el Insituto Colombiano de Bienestar Familiar
Tecnología Agrícola
Sede del CIATEl Centro Internacional de Agricultura Tropical investiga la diversidad genética de vegetales e insectos en el trópico sudamericano. Sus avances han ayudado a crear alimentos alterados genéticamente que tienen mayor cantidad de nutrientes. Sus investigaciones también son dirigidad a la agrodiversidad, los agroecosistemas y la fertilidad de los suelos.
Tecnología Militar
Entre la producción de tecnología militar se encuentran vehículos blindados, de transporte y artillados:BTR-80 Caribe, el Zipa[3], el PTRC - 2005[4], el Aymara 2000[5], el REO M-35 Blindado[6] y el Barrabás[7]. También, en las instalaciones de la fuerza Aérea, se modifican los conocidos Black Hawk agregándoles artillería. El producto finales conocido como el AH-60L Arpía III.
Se producen además cascos militares de alta tecnología[3] y las industrias militares INDUMIL producen los fusiles IMI Galil y todas clase de municiones y armamento.
Tecnología Aeroespacial
Colombia es uno de los ocho países latinoamericanos en tener objetos en órbita. El 7 de abril del 2007, el picosatélite Libertad I (diseñado por la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá) fue puesto en orbita en uno de los lanzamientos hechos desde el Cosmódromo de Baikonur. El Libertad I orbita alrededor del planeta y según proyecciones seguirá haciéndolo por 5 o 6 años.
Tecnología Nuclear En 1955, Colombia firmó un tratado con Estados Unidos para el desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos y en 1960 es admitida en el Organismo Internacional de Energía Atómica.
Colombia es uno de los pocos países latinoamericanos en tener un reactor nuclear en operación, el IAN-R1, fabricado en Estados Unidos, su función es la produccíón de neutrones con fines de investigación, cada año irradia y analiza 4.400 muestras.[4]
Medicina
En el ámbito de la inmunología se destaca el médico colombiano Manuel Elkin Patarroyo Murillo (Fundación Instituto de Inmunología de Colombia), que desarrolló una vacuna sintética contra la malaria, la vacuna es eficaz en el humano entre el 30-40% y podría ayudar a evitar la acción de tan destructora enfermedad. También sobresale el Dr. Salomón Hakim Dow, inventor (junto con su hijo Carlos Hakim) de la válvula que lleva su nombre y sirve para aliviar la hidrocefalia.
Rodolfo Llinás es de los más reconocidos neurólogos y considerado uno de los padres de las neurociencias.
Nokia N85 - Música, juegos e Internet en un mismo lugar
Explora al máximo tu Nokia N85. Registra esos momentos inolvidables con la cámara de 5 megapíxeles y graba todo en la memoria de tu teléfono. Después, visualiza todos tus archivos en la increíble pantalla OLED, que muestra colores vibrantes y naturales. Aprovecha los momentos de ocio con los juegos disponibles para tu Nokia y descubre exactamente donde te encuentras con el GPS integrado y Nokia Mapas. Lleva tus archivos a donde quieras y usa tu teléfono por mucho más tiempo con la batería de larga duración. Mantente en contacto con tus amigos vía mensajes SMS y MMS y por Internet. El Nokia N85 te pone en las manos el poder de compartir, explorar y divertirte.
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Cuando el primer computador llegó al país, el 3 de marzo de 1957, la informática era una disciplina desconocida, una verdadera ciencia oculta en Colombia y en la mayor parte del mundo. El enorme IBM 650 fue traído por Bavaria, la empresa pionera en la sistematización en el país. Eran los tiempos de los mainframes, grandes máquinas que pesaban toneladas y que se consideraban a la sazón lo más avanzado de la tecnología del siglo XX.
No se había inventado entonces el transistor y los computadores estaban compuestos de tubos de vacío. Tampoco existían los discos duros, ni los disquetes, sino que la información se almacenaba en tarjetas perforadas y la memoria era un tambor en forma cilíndrica recubierto de una superficie magnética que permitía procesar la información representada en las tarjetas. Obviamente no había tampoco pantallas electrónicas, ni ratón. De esta maravilla de la época llegaron rápidamente varias unidades en los meses siguientes. Coltejer adquirió una ese mismo año y en 1958 las Empresas Públicas de Medellín y Ecopetrol se montaron en el bus de la sistematización con la IBM 650.
En 1961 Fabricato adquirió un IBM 1401, el primer computador con transistores que llegó al país, con el que Colombia entró en lo que se conoce como la segunda generación de la industria informática.
Las universidades empezaron a recibir poco a poco los beneficios de la computación, en la mayoría de casos por donaciones de la empresa privada. De hecho, los dos primeros IBM 650 fueron a parar a las universidades Nacional y los Andes, en donde se crearon los primeros grupos de trabajo en sistemas informáticos de la academia colombiana.
Pero posiblemente el momento clave de la historia computacional del país se halla más adelante, en 1980, cuando un grupo de profesionales abraza de modo pionero y demostrando gran visión tecnológica, la propuesta aún en pañales a escala internacional de comercializar microcomputadores. Manuel Dávila, ingeniero de sistemas de la Universidad de los Andes, junto con el matemático Iván Obregón fundaron ese año Microtek, la primera compañía formal de importación de microcomputadores establecida en el país. Obtuvieron la representación comercial de la marca RadioShack y aventajaron en unos meses a Apple, que también inició operaciones oficiales ese mismo año, por iniciativa de Germán Arciniegas. Dávila es fundamentalmente un desarrollador de software y fue el creador del primer paquete de software administrativo hecho en Colombia, que se vendía junto con la máquina, a razón de 650.000 pesos el microcomputador y 90.000 pesos el programa contable.
Los microcomputadores fueron las máquinas que precedieron al popular PC de hoy día y marcaron el camino que habría de masificar 20 años después la computación en el planeta. Entre 1980 y 1983 se establecieron en Colombia diferentes representaciones comerciales de las marcas que entonces disputaban el mercado internacional, como NEC (a través de Carvajal S.A.), Commodore, Durango, HP, Texas Instruments y la que impondría a escala mundial el formato dominante de la industria computacional, IBM y su famoso PC.
La restricción a las importaciones acaecida en 1983 durante el gobierno de Belisario Betancur llevó a la quiebra a Microtek y a la mayoría de sus rivales, y solo quedaron en el mercado las grandes marcas, especialmente IBM.
Entre las primeras empresas que decidieron adquirir microcomputadores y sistematizar su gestión en 1980 figuran Jorge Barón Televisión, Supermercados Pomona, Viajes Oganessof, Rica Rondo e Inpahu, que no dudaron en sumarse a la onda tecnológica que empezaba a abrirse paso.
Los años 90 trajeron vientos más refrescantes aún, especialmente la Internet, a la que el país se conectó oficialmente desde 1995 gracias a gestiones del ingeniero Hugo Sin y su equipo de trabajo de la Universidad de los Andes.
En la actualidad, la penetración de Internet en el país es de aproximadamente el 5 por ciento y uno de cada dos mil colombianos tienen un PC. Son tasas muy bajas si se compara con las de países desarrollados, pero suficientes para que Colombia se ubique en el cuarto lugar del mercado tecnológico latinoamericano, detrás de Brasil, México y Argentina. Curiosamente, a principios de la década del 80, cuando llegó el PC al país, en Colombia había una pequeña pero dinámica comunidad de desarrolladores de software que aspiraba desempeñar un papel en esa industria naciente. Pero las tendencias internacionales y las políticas macroeconómicas terminaron arrinconando al país en el papel de consumidor de paquetes tecnológicos importados, a pesar de que, en palabras de Manuel Dávila, "está demostrado que para desarrollar la industria del 'software' no se requiere ser un país desarrollado, lo que se necesitan son políticas y decisiones".
*Periodista informático
No se había inventado entonces el transistor y los computadores estaban compuestos de tubos de vacío. Tampoco existían los discos duros, ni los disquetes, sino que la información se almacenaba en tarjetas perforadas y la memoria era un tambor en forma cilíndrica recubierto de una superficie magnética que permitía procesar la información representada en las tarjetas. Obviamente no había tampoco pantallas electrónicas, ni ratón. De esta maravilla de la época llegaron rápidamente varias unidades en los meses siguientes. Coltejer adquirió una ese mismo año y en 1958 las Empresas Públicas de Medellín y Ecopetrol se montaron en el bus de la sistematización con la IBM 650.
En 1961 Fabricato adquirió un IBM 1401, el primer computador con transistores que llegó al país, con el que Colombia entró en lo que se conoce como la segunda generación de la industria informática.
Las universidades empezaron a recibir poco a poco los beneficios de la computación, en la mayoría de casos por donaciones de la empresa privada. De hecho, los dos primeros IBM 650 fueron a parar a las universidades Nacional y los Andes, en donde se crearon los primeros grupos de trabajo en sistemas informáticos de la academia colombiana.
Pero posiblemente el momento clave de la historia computacional del país se halla más adelante, en 1980, cuando un grupo de profesionales abraza de modo pionero y demostrando gran visión tecnológica, la propuesta aún en pañales a escala internacional de comercializar microcomputadores. Manuel Dávila, ingeniero de sistemas de la Universidad de los Andes, junto con el matemático Iván Obregón fundaron ese año Microtek, la primera compañía formal de importación de microcomputadores establecida en el país. Obtuvieron la representación comercial de la marca RadioShack y aventajaron en unos meses a Apple, que también inició operaciones oficiales ese mismo año, por iniciativa de Germán Arciniegas. Dávila es fundamentalmente un desarrollador de software y fue el creador del primer paquete de software administrativo hecho en Colombia, que se vendía junto con la máquina, a razón de 650.000 pesos el microcomputador y 90.000 pesos el programa contable.
Los microcomputadores fueron las máquinas que precedieron al popular PC de hoy día y marcaron el camino que habría de masificar 20 años después la computación en el planeta. Entre 1980 y 1983 se establecieron en Colombia diferentes representaciones comerciales de las marcas que entonces disputaban el mercado internacional, como NEC (a través de Carvajal S.A.), Commodore, Durango, HP, Texas Instruments y la que impondría a escala mundial el formato dominante de la industria computacional, IBM y su famoso PC.
La restricción a las importaciones acaecida en 1983 durante el gobierno de Belisario Betancur llevó a la quiebra a Microtek y a la mayoría de sus rivales, y solo quedaron en el mercado las grandes marcas, especialmente IBM.
Entre las primeras empresas que decidieron adquirir microcomputadores y sistematizar su gestión en 1980 figuran Jorge Barón Televisión, Supermercados Pomona, Viajes Oganessof, Rica Rondo e Inpahu, que no dudaron en sumarse a la onda tecnológica que empezaba a abrirse paso.
Los años 90 trajeron vientos más refrescantes aún, especialmente la Internet, a la que el país se conectó oficialmente desde 1995 gracias a gestiones del ingeniero Hugo Sin y su equipo de trabajo de la Universidad de los Andes.
En la actualidad, la penetración de Internet en el país es de aproximadamente el 5 por ciento y uno de cada dos mil colombianos tienen un PC. Son tasas muy bajas si se compara con las de países desarrollados, pero suficientes para que Colombia se ubique en el cuarto lugar del mercado tecnológico latinoamericano, detrás de Brasil, México y Argentina. Curiosamente, a principios de la década del 80, cuando llegó el PC al país, en Colombia había una pequeña pero dinámica comunidad de desarrolladores de software que aspiraba desempeñar un papel en esa industria naciente. Pero las tendencias internacionales y las políticas macroeconómicas terminaron arrinconando al país en el papel de consumidor de paquetes tecnológicos importados, a pesar de que, en palabras de Manuel Dávila, "está demostrado que para desarrollar la industria del 'software' no se requiere ser un país desarrollado, lo que se necesitan son políticas y decisiones".
*Periodista informático
La misión del observatorio es investigar sobre el estado y las dinámicas de Ciencia, Tecnología e Innovación, producir indicadores, informar y transferir metodologías de medición a los diferentes actores del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología - SNCyT.
En este proceso, el Observatorio de Ciencia y Tecnología acumulará información, le dará valor agregado y producirá indicadores acerca del estado y las dinámicas de Ciencia, Tecnología e Innovación. De esta manera sirve a los diferentes actores institucionales del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología para realizar análisis, tomar decisiones, elaborar estrategias, evaluar políticas de investigación y desarrollo tecnológico, encontrar causalidades y realizar predicciones de las distintas actividades que emergen de la sociedad.
En este proceso, el Observatorio de Ciencia y Tecnología acumulará información, le dará valor agregado y producirá indicadores acerca del estado y las dinámicas de Ciencia, Tecnología e Innovación. De esta manera sirve a los diferentes actores institucionales del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología para realizar análisis, tomar decisiones, elaborar estrategias, evaluar políticas de investigación y desarrollo tecnológico, encontrar causalidades y realizar predicciones de las distintas actividades que emergen de la sociedad.
Penso que nós latino americanos deveríamos fazer mais intercambios de tecnologia... aumentar nossas relações, assim desenvolveríamos mais a região...
Q es esto?? solo informacion de otros lugares sin fuente... ¿para ganar puntos?
Vengan y peguen sus posts sacados de Google o Wiki... para ganar de trncazo 6 o 10 puntos.
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